Ilustración: Tour La Manada

La injerencia política de los medios de comunicación tradicionales

Los medios de comunicación tradicional masivos apoyan el discurso de la ultra derecha

Los medios de comunicación masivos tradicionales pueden apoyar, amplificar o legitimar discursos de ultraderecha de varias maneras, aunque el grado y la intención varían según el medio, el país y el contexto político.

Algunas dinámicas estudiadas por investigadores en comunicación política son:

  1. Amplificación por cobertura constante
    • Declaraciones polémicas suelen atraer audiencia y generar titulares.
    • Cuando los medios cubren repetidamente mensajes de líderes o movimientos de ultraderecha, incluso para criticarlos, pueden aumentar su visibilidad y alcance.
  2. Normalización de posiciones extremas
    • Ideas que antes se consideraban marginales pueden parecer más aceptables si aparecen con frecuencia en programas informativos, debates o entrevistas.
    • La repetición puede desplazar los límites de lo que se percibe como políticamente legítimo.
  3. Falsa equivalencia
    • Algunos medios presentan posiciones ampliamente respaldadas por evidencia y otras que no lo están como si tuvieran el mismo peso.
    • Esto puede dar legitimidad a discursos basados en desinformación o teorías conspirativas.
  4. Enfoque en temas favorecidos por la ultraderecha
    • Una cobertura intensa sobre inmigración, criminalidad, seguridad o identidad nacional puede reforzar marcos narrativos utilizados por movimientos ultraderechistas.
    • La selección de temas («agenda setting») influye en qué asuntos el público considera prioritarios.
  5. Lenguaje y encuadres narrativos
    • La elección de palabras puede reforzar determinadas visiones del mundo.
    • Por ejemplo, describir fenómenos migratorios principalmente como «crisis», «invasión» o «amenaza» puede favorecer ciertos discursos políticos.
  6. Invitación recurrente de figuras polémicas
    • Los programas de debate a veces incorporan voces extremas porque generan controversia y audiencia.
    • Esto puede aumentar la percepción de que esas posiciones representan una opción política convencional.
  7. Intereses empresariales y políticos
    • Algunos medios tienen líneas editoriales cercanas a determinados sectores económicos o ideológicos.
    • En ciertos casos, propietarios o grupos mediáticos pueden respaldar explícita o implícitamente agendas conservadoras o nacionalistas.

Sin embargo, es importante evitar generalizaciones. Muchos medios tradicionales también investigan, cuestionan y contradicen afirmaciones de actores de ultraderecha. Además, en distintos países existen medios que han sido acusados de favorecer posiciones de izquierda, centro o derecha. El efecto depende de factores como la línea editorial, la regulación mediática, la competencia por audiencia y el contexto político específico.

Si bien históricamente los medios de comunicación fueron concebidos como el «cuarto poder» debido a su función de vigilancia sobre los poderes políticos y económicos, en la práctica la mayoría de los grandes medios operan como empresas privadas sujetas a intereses comerciales, financieros y corporativos. Su dependencia de la publicidad, los patrocinadores, los inversionistas y los grupos propietarios puede influir en las agendas informativas, los enfoques editoriales y la selección de los temas que reciben cobertura.

Hoy más que nunca, recordar la frase:

Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante

Esta frase fue dicha por el célebre periodista, escritor y ensayista polaco Ryszard Kapuściński

Por ello, más que constituir un poder independiente y autónomo, los medios masivos suelen actuar dentro de las dinámicas e intereses de los actores económicos y políticos que contribuyen a su sostenimiento, lo que obliga a analizar críticamente su papel en la construcción de la opinión pública y en la difusión de determinados discursos.

Por: Redacción LCA